El banco central de Australia ha elevado los tipos de interés en un cuarto de punto hasta el 6,75%, la primera vez que lo hace durante una campaña electoral. La decisión refleja la preocupación por las presiones inflacionistas debido a la limitación de la capacidad, ya que hay una mayor demanda de materias primas, en particular desde China, que continúa impulsando el sector de los recursos. Es la sexta subida consecutiva desde 2004 y el mayor nivel en 11 años. La subida hizo que el dólar australiano repuntara a 93,09 centavos desde 92,81 centavos poco antes del anuncio de la decisión.