El banco británico se suma a la lista de entidades financieras, estadounidenses y europeas, que han trasladado al mercado la mejora experimentada en su negocio con el comienzo de 2009. Standard Chartered asegura que ha tenido un "sólido" arranque en los dos primeros meses del año. Además, ha tranquilizado a los inversores al destacar que no necesita ampliar capital.