El operador, que trabajaba en el mercado de futuros sobre los índices bursátiles europeos, subraya que su diferencia con esos colegas es que "reventé mi línea de crédito", según las palabras que reprodujo Marin.El fiscal ha confirmado que fue el elevado volumen del montaje financiero de Kerviel, que había llegado a arriesgar unos 50.000 millones de euros de Société Générale, lo que condujo a su descubrimiento por los mecanismos de control de la entidad el pasado día 18.Había superado otros controlesHasta entonces había superado otros controles internos y externos (en particular uno del organismo de verificación de pagos Eurex en noviembre) con documentos falsificados, de acuerdo con su testimonio.Kerviel, de 31 años, pasa esta tarde a disposición judicial y la Fiscalía va a pedir su procesamiento por tres cargos -por los que podría ser condenado a siete años de cárcel y a 750.000 de multa-, así como su detención provisional.En su defensa, ante los investigadores Kerviel afirmó que las operaciones que se le recriminan no las hizo "por su beneficio personal" ni "para expoliar al banco", sino para aparecer como "un operador excepcional" y poder recibir así una fuerte prima.En concreto, esperaba obtener una prima de 300.000 euros a cuenta de 2007, ya que -siempre según su versión- calculaba que en ese ejercicio hizo ganar al banco 55 millones de euros y que las posiciones que mantenía el pasado 31 de diciembre representaban plusvalías latentes de 1.400 millones.Últimas operacionesEn las últimas semanas, Kerviel apostó masivamente por un cambio en la tendencia bajista de los mercados que no sólo no se confirmó, sino que el bajón se agravó.El fiscal señala que hasta el mediodía del pasado día 18, las posiciones de Kerviel en el mercado eran positivas para Société Générale, y que el signo cambió esa tarde.El banco francés, tras descubrir el presunto fraude de su operador, decidió cerrar todas las posiciones que éste había abierto antes de comunicarlo al mercado y lo hizo entre el lunes y el miércoles pasado, en pleno derrumbe bursátil. Eso explica que el costo para Société Générale fuera de 4.900 millones de euros.Marin, que ha recordado que "Société Générale ha sido víctima en esta operación", señala que aunque el banco no estaba obligado a desprenderse de todas esas posiciones tomadas por Kerviel, si no lo hacía "corría muchos riesgos".