Es uno de los estrenos más esperados del parqué español y quizás el que más recelo suscita entre los inversores. De un lado, el hecho de estar en un sector que todavía se considera débil como el financiero. De otro, la falta de transparencia que hasta ahora han tenido las cajas. A falta de veinte días de su estreno en bolsa, la aventura de Bankia se avista negativa.
Todavía faltan 20 días para que las acciones de Bankia comiencen a cotizar en el parqué español y, sólo un día después de la aprobación de su folleto por parte de la CNMV, comienzan las primeras impresiones. El 75% de los usuarios de la Comunidad de Estrategias de Inversión tienen claro que no acudirán a esta OPV. ¿El motivo? Como en botica, hay muchos.

Parece que poco tiene que ver que haya salido con un descuento del 60-70% o que coloque un 40% entre inversores institucionales pues el mero hecho de estar en el sector financiero, y más concretamente ex cajas de ahorro- ya genera cierta desconfianza. Además el hecho de que sea una salida a bolsa por necesidad y mera supervivencia – para cumplir con los requisitos exigidos por el Banco de España- y no por proyección, no gusta.

Hay usuarios que optan por no mirar a Bankia salo que se den cuatro supuestos: que el panorama económico no irá a peor pues la prima de riesgo afecta terriblemente a la banca, que el problema inmobiliario no empeorará y le afectará más de la cuenta, que el valor contable lo hayan publicado de forma ortodoxa y que Rato gestione el negocio adecuadamente.

Esperar y ver

Y es que la mayoría de las opiniones van dirigidas al presidente de la entidad, Rodrigo Rato. Un político que tiene mucha experiencia pero “que nunca ha sido empresario, y menos banquero” . Al tiempo que resaltan la maniobra de las cajas de ahorro “en la que primero crean un banco, salen a bolsa para sacar dinero, dejan subir al valor y venden de forma que se forran los que controlan el valor. Luego dejan caer el valor y lanzan una OPA de exclusión por la mitad del precio de su salida a bolsa”.

¿Les suena? Es algo parecido a lo que sucedió con Iberdrola y su filial de renovables. Y es que si hay algo que tampoco dejan de lado nuestros usuarios es el funcionamiento de las últimas OPVs en el mercado español. Por ello, lo mejor- según éstos- es esperar y ver pues “si se espera un poco seguramente corregirá a la baja y la oportunidad de entrar será mucho más rentable”.