El 35% de los presidentes y consejeros delegados de las grandes empresas españolas tienen previsto reducir plantilla antes de que finalice 2009, según la 'Encuesta de alta dirección en España' elaborada por PricewaterhouseCoopers (PwC). El 82% de los 87 altos ejecutivos encuestados considera que la legislación laboral es muy rígida y el 54% califica de insuficientes los planes de formación de empleados y los programas de retribución variable. En esta línea, el 48% de los encuestados consideran que las empresas españolas poseen una inadecuada organización de los tiempos de trabajo, el 41% confirman la existencia de altas tasas de temporalidad y el 50% no considera que la inmigración sea elevada.