La economía estadounidense se expandió en el primer trimestre impulsada por los avances registrados en el consumo y las exportaciones, mostraron cifras revisadas del Gobierno, en una nueva evidencia de que Estados Unidos evitó una recesión al inicio del año. El producto interno bruto creció a una tasa anual ajustada por factores estacionales del 1,0% durante el primer trimestre, según ha informado Departamento de Comercio. Previamente, el Gobierno había estimado el crecimiento trimestral en un 0,9%.
"Las revisiones al alza en las exportaciones, los gastos de consumo, y a la inversión fija corporativa se vieron parcialmente contrarrestadas por una revisión al alza en las importaciones y una revisión a la baja en la inversión en inventarios", ha señalado el Departamento de Comercio. El mayor componente del PIB es el gasto de los consumidores, que representa cerca de un 70% de la actividad económica. Estos gastos fueron revisados al alza, a un crecimiento del 1,1% en el trimestre, con saludables ganancias en los gastos en servicios que contrarrestaron los descensos en las compras de bienes duraderos y no duraderos. Pese a ser bastante lento desde la perspectiva histórica, el crecimiento del consumo aún fue suficiente para mantener al PIB en territorio positivo, dado su peso relativo dentro de la economía en general. Estados Unidos recibió un respaldo adicional de las exportaciones, que se han visto impulsadas por la debilidad del dólar. Las exportaciones aumentaron un 5,4%, a una tasa anual, y contribuyeron con 0,66 puntos porcentuales a la expansión del PIB. Algunos indicadores de la inflación fueron ajustados al alza, según el informe del PIB dado a conocer el jueves. El índice de precios de consumo personal que excluye los alimentos y la energía creció a una tasa anual del 2,3%, lectura superior al rango preferido de la Fed, de entre un 1,5% y un 2% para ese índice. Las ganancias corporativas después de impuestos fueron revisadas a la baja, a un descenso del 7,8%. Sobre una base interanual, las ganancias se ubicaron un 3,6% por debajo del nivel del primer trimestre del 2007. El sector de vivienda, en tanto, ha vuelto a afectar fuertemente al PIB. Las inversiones residenciales fijas, que incluyen los gastos en vivienda, cayeron un 24,6% en el primer trimestre, pese a que fueron revisadas para reflejar una caída ligeramente menor. La baja del último trimestre restó más de 1,1 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Los gastos de las empresas fueron revisados al alza para reflejar un leve incremento del 0,6% en el primer trimestre. Los inventarios de las empresas se redujeron en US$19.600 millones durante el primer trimestre, una caída algo mayor a la esperada. Los gastos del Gobierno federal aumentaron un 4,3% en el primer trimestre, cifra revisada ligeramente a la baja.