JPMorgan ve limitados catalizadores a corto plazo para la acción de EDP, ya que afronta un periodo de estancamiento en el crecimiento del resultado subyacente. Subraya que el 19% de los beneficios que vienen de mercados liberalizados podrían afrontar una fuerte presión a la baja en 2010-11. Cree que la española Cajastur, propietaria del 6% de EDP, podría verse forzada a deshacerse de activos una vez que complete la adquisición de Caja Castilla-La Mancha, lo que generaría presión vendedora. Mantiene sobreponderar, con precio objetivo en 3,8 euros.