La búsqueda de la gallina de los huevos de oro en tiempos de crisis sigue ahí y hay quien se niega a dejar de mirar a la renta variable para encontrar esa rentabilidad. Los expertos de JP Morgan AM, de visita en Madrid, recomiendan apostar por compañías con “atractivos y crecientes dividendos”, entre otros motivos, porque la retribución al accionista mantiene una estabilidad difícil de alcanzar por los beneficios registrados. Estados Unidos ha vuelta a la carga mientras Europa nada en el fango y cuidado con China y su aterrizaje, no se que nos dejemos los dientes en el intento. Lo cierto es que la renta variable sigue estando barata, pero los expertos se preguntan por cuánto tiempo. 

EEUU, Europa y China: tres escenarios diferentes
Durante el seminario anual de JP Morgan AM denominado “2012, a quest for yield”, el estratega global de mercados de JP Morgan, David Sharp, asegura que “la parte más complicada del ciclo” ya ha pasado, fue durante el año 2011, y ahora se distinguen distintas tendencias en base a los ritmos de crecimiento de las regiones. Según el experto, “Estados Unidos ha vuelto a la senda del crecimiento frente a la eurozona que está tratando de cerrar una recesión” en la que se mantendrá inmersa todo el primer trimestre del año. Coincide, por tanto, con la previsión de Bruselas que amplía el decrecimiento en nuestro país a lo largo de todo el año hasta el -1%.

De hecho y ante las últimas medidas adoptadas en el seno de la Unión Europea, Sharp recomienda a las instituciones comunitarias resolver las cuestiones bancarias dentro de un contexto. “No es posible”, comenta, “intentar resolver los problemas bancarios de manera aislada, sin tratar siquiera de solventar los problemas fiscales”. El sector financiero se prepara ya para la subasta del 29 de febrero en la que el Banco Central Europeo abrirá de nuevo la ventanilla de la liquidez. Las previsiones apuntan ya a que la banca pedirá una cantidad similar a la de la anterior subasta de diciembre en el entorno de los 480.000 millones de euros.

Por otro lado, el analista confiesa no confiar demasiado en las posibilidades de éxito de Atenas. “Es un fracaso el último paquete de ayuda a Grecia. No va a funcionar”, asegura categórico Sharp, que no ve de qué manera los griegos puedan hacer frente a las condiciones impuestas desde Bruselas.

Y el último vértice a analizar es China. Su economía, refugio de esperanza durante años, podría dar un susto en 2012. “Existe un riesgo real en China”, afirma David Sharp que no descarta un “hard landing” de su economía. “La única buena noticia es la inflación que estará por debajo del 5% en los próximos meses”.


Cartera: sobreponderar EEUU y emergentes
Es un paso que aún no se ha dado, pero mientras la confianza sobre la economía estadounidense permanece intacta, los países en vías de desarrollo podría regresar al portfolio de los gestores de JP Morgan, de hecho, aseguran que será “el siguiente paso”. Visto lo visto y en las condiciones actuales, “la proporción sobre los fondos de inversión” corresponde a una sobreponderación de Estados Unidos y países emergentes en lugar de Europa y Japón. David Sharp recomienda “sobreponderar de manera muy moderada a los mercados emergentes” dentro de la cartera a pesar de “no haber visto todavía una nueva senda del crecimiento allí”. Es, por ello, que la distribución de una cartera modelo en renta variable para JP Morgan versaría acerca de sobreponderar las grandes compañías de Estados Unidos e infraponderar las small caps estadounidenses, la Unión Europea, Japón y los mercados emergentes ahora, antes de dar el paso al crecimiento.

Destacan asimismo la importancia de buscar compañías con un “dividendo atractivo y creciente”. “La estabilidad de los dividendos es una parte del retorno absoluto de la renta variable. El incremento del nivel de volatilidad dentro de la renta variable en los últimos años sólo ha servido para reafirmar la importancia de este principio”. JP Morgan apuesta, por tanto, por la estabilidad y es que en el periodo comprendido entre 2001 y 2011 la media de dividendos se ha incrementado un 5,9%, respecto al 4,3% de entre 1979-2006, mientras que las ganancias repuntaron hasta el 38,6%, frente al 22,8% del mismo periodo.