Los indicadores de actividad PMI del Área euro que conocíamos esta semana, han servido para confirmar la estabilización de la economía de la zona. Aunque todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo, lo cierto es que el PMI composite ha superado la barrera de los 50 puntos (50,4 en julio) por primera vez desde enero de 2012, permitiendo anticipar un crecimiento del PIB a partir de la segunda mitad de este ejercicio, algo que no veíamos desde el tercer trimestre de 2011.

 Evolución del PMI composite en el Área euro

Fuente: elaboración propia a partir de datos de Bloomberg.


Al margen del Área euro, el flujo de noticias macroeconómicas no está siendo tan positivo. Mientras en Estados Unidos, Reino Unido o Japón, las señales de reactivación cíclica son importantes, las noticias negativas provienen de los mercados emergentes y, en particular, de China. En este caso, el PMI manufacturero caía a 47,7 puntos, reflejando la pérdida de dinamismo del sector industrial del gigante asiático, y que a su vez podría estar recogiendo las tensiones de liquidez acaecidas recientemente en el sistema financiero. La progresiva apreciación que está teniendo el yuan frente al dólar puede ser otro factor que esté detrás de la pérdida de pulso de la industria china, y con más razón aún si tenemos en cuenta que la mayoría de divisas asiáticas se han depreciado, produciéndose el consecuente deterioro de la posición competitiva en el exterior de la economía china.

Relación entre el PMI Composite y crecimiento trimestral del PIB del Área euro

Fuente: elaboración propia a partir de datos de Blooberg y Eurostat.


Asimismo, las señales de mejoría de la economía europea unido a la relajación del mensaje de la Reserva Federal, han contribuido a dar soporte a la estabilización del EUR / USD por encima de la cota de 1,32. Parece lógico pensar en un cruce cotizando entre 1,30 y 1,33, mientras no haya síntomas claros de cambio en el frente monetario. Ahora bien, teniendo en cuenta que la recuperación económica en el Área euro va a ser lenta y a un ritmo mucho más moderado que en Estados Unidos, lo normal es que en un horizonte de medio y largo plazo el diferencial de tipos de interés y de crecimiento sea mucho más favorable para la primera potencia mundial, favoreciendo, como ya comenté en mi artículo de hace dos semanas, la proliferación de operaciones de carry trade. En el medio y largo plazo podemos pensar en un euro / dólar cotizando en un nivel próximo a la paridad del poder adquisitivo (1,22 / 1,24).

En lo que respecta a la gestión de las inversiones, es conveniente recalcar que el atractivo en términos de valoración y potencial se encuentra en los activos europeos. Desplazar parte de la inversión en bolsa emergente y monetarios, a renta variable y deuda pública periférica, puede ayudarnos a generar alfa en un entorno de mercado global caracterizado por la sobrevaloración y la escasez de oportunidades. Mis dos propuestas de cara a los próximos meses son los fondos Fidelity Iberia, para invertir en renta variable española, y el BNY Mellon Euroland, como una de las mejores alternativas para ganar exposición a deuda periférica.


Evolución del fondo Fidelity Iberia y comparativa con el IBEX 35

Fuente: Allfunds Bank.