El fabricante estadounidense de componentes para automóviles Delphi emergerá en los próximos días de la situación de suspensión de pagos en que se encuentra desde octubre de 2005, y que ha supuesto uno de los procesos de insolvencia más largos, costosos y complejos de la historia. Desde que la multinacional con sede en Troy solicitara acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, la empresa ha gastado más de 400 millones de dólares (unos 276 millones de euros) en abogados, asesores y consultores, tanto para la propia firma como para los seis sindicatos que representan a sus trabajadores.