El déficit de la balanza francesa de pagos por cuenta corriente ha sido de 1.700 millones de euros el pasado agosto, un ligero descenso sobre el de 2.100 millones en julio. Esta evolución se explica por un descenso del déficit del intercambio de bienes y por la progresión del saldo de los ingresos, que compensa el deterioro en materia de servicios. Las cuentas financieras, por su parte, muestran una fuerte caída del excedente, que ha pasado de 11.500 millones de euros en julio a sólo 3.100 millones en agosto.