La bolsa española arranca el día con retrocesos moderados, a pesar del mensaje del BCE más comedido sobre la inflación – después de mantener tipos en el 4 por ciento- y de los datos macro en EE.UU, que propiciaron un cierre al alza de Wall Street. Aún con ello, la incertidumbre no se aleja y los inversores optan por fijarse más en los retrocesos del Nikkei y los altos precios del crudo. El Ibex 35 cede un 0,3 por ciento en la apertura y se coloca en los 14.152 puntos. Tampoco este viernes llega la tregua al sector constructor, en un mercado con el cambio euro-dólar en las 1,3673 unidades.
La crisis de las hipotecas subprime y la volatilidad de que se respira en los mercados han propiciado que el organismo que preside Jean-Claude Trichet haga “un parón en su política de tipos al alza”. Y este impass, que los expertos consideran la opción menos arriesgada –debido a la actual situación de incertidumbre y a que el riesgo de inflación no es tan alto- no ha traído tanto “aire fresco” a la renta variable como se esperaba. Los inversores no se fían – observan que la FED ha vuelto a inyectar liquidez en EE.UU y esperan el dato de empleo en EE.UU- , de modo que imperan las ventas en la apertura. Donde más se notan es en el sector constructor. Así Sacyr Vallehermoso lidera los retrocesos del Ibex 35, con recortes del 1,39 por ciento, seguido de ACS, que cede un 1,05 por ciento en un mal arranque de sesión para dos pesos pesados como Repsol y Santander