Varios consejeros de Unicaja defendieron la postura mantenida por la entidad andaluza en el proceso de negociación para la fusión con Caja Castilla-La Mancha (CCM) --que finalmente ha sido intervenida por el Banco de España--, donde Unicaja efectuó unas peticiones razonables, tras lo que justificaron el fracaso de la operación en el hecho de que no cuadraban los análisis que habíamos hecho con lo que estaba dispuesto a darnos el Banco de España. Aunque la entidad no se ha pronunciado oficialmente hasta el momento sobre lo ocurrido en torno a CCM, varios consejeros coincidieron en su análisis e indicaron a Europa Press que la caja manchega estaba mal y sus cuentas no cuadraban con la realidad. Así, explicaron que en el consejo de administración de CCM previsto para mañana se iban a aprobar las cuentas de la caja de 2008 y se iba a conocer la realidad de la entidad, comprobándose que no tenía ese beneficio que decían los auditores, eran unas cuentas que no cuadraban con la realidad.