La subasta de los activos del que fuera uno de los principales grupo energéticos de Rusia, Yukos, ha concluido hoy con la venta de las oficinas de la compañía a una empresa prácticamente desconocida, Prana, según la agencia Ria Novosti.
Estas oficinas y los activos de investigación de Yukos formaban el último lote de la subasta, adquirido por Prana por 100.091 millones de rublos (2.850 millones de euros). La agencia rusa explica que se desconocen los propietarios de Prana y que el precio ofrecido por la empresa supera en cinco veces el del otro aspirante, Neft-Aktiv, una filial de la estatal Rosneft, que se ha hecho con la mayoría de los activos de Yukos durante el proceso de subasta. Un portavoz de la oficina encargada de supervisar el proceso de bancarrota de Yukos mostró su sorpresa con la irrupción de la nueva empresa. "No esperábamos que el precio subiera tanto y que la competición fuera tan intensa", indicó.