Las acciones de la inmobiliaria Colonial viven su particular calvario y han llegado a dejarse más de un 17 por ciento, para colocarse en los 2,08 euros, su precio mínimo desde que se cerró la fusión de Colonial e Inmocaral que dio lugar al actual grupo controlado y presidido por Luis Portillo. En la última jornada la compañía cedió más de un 16 por ciento y, en lo que va de año, acumula un descenso superior al 96 por ciento. Tanto es así, que la prensa publica este viernes que algunos socios de la compañía y algunos accionistas piden ya la dimisión del presidente Portillo.
La corrección del valor en bolsa de la compañía se registra semanas después de que la compañía anunciara su intención de cerrar alguna operación corporativa en 2008 con el fin de ganar tamaño, y tras reconocer "conversaciones preliminares" con la francesa Gecina en ese sentido. Motivos Muchos analistas atribuyen este descenso en bolsa a ajustes de las carteras de valores de los gestores de inversión que, dada la actual situación del mercado, no quieren que Colonial y otras empresas del sector figuren en sus balances de fin de año. Otros expertos del mercado indican que el mayor castigo de los inversores a Colonial deriva del "elevado" ratio de deuda que tiene la compañía, consecuencia de los movimientos corporativos cerrados en los últimos años. Desde el punto de vista técnico, Eduardo Bolinches, director de Bolsacash, señala que "es difícil predecir un soporte fiable. En todo caso, -entiende- que en la zona de los 2,50 euros hizo una buena consolidación. A partir de ahí, el siguiente retroceso llevaría al valor hasta los 1,99 euros”, si bien el experto matiza que “está todo el sector igual, no hay donde meter la cabeza con las constructoras.