Inmobiliaria Colonial ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la venta de inmuebles realizada a lo largo de 2007, y en especial en los últimos días, está dentro de los planes de la compañía y corresponde a su "actividad habitual" de rotación de activos. De esta forma, Colonial desvincula las últimas transacciones realizadas -venta de inmuebles de uso logístico a Abertis y traspaso de un edificio de oficinas a La Caixa- de la situación que atraviesa la empresa, tras su desplome en bolsa y la dimisión de su presidente y principal accionista, Luis Portillo.
En la comunicación, la inmobiliaria señala que de momento no ha adoptado ninguna decisión con respecto a la participación del 15% que posee en el grupo constructor y de servicios FCC, en tanto que confirma su intención de disminuir su participación en la francesa Société Fonciere Lyonnaise (SFL) por debajo del 60% antes de que acabe 2008. El pasado mes de septiembre Colonial ya comunicó a la CNMV que en 2009 vendería parte del 84% SFL para reducir su deuda. A cierre del tercer trimestre del 2007, la deuda financiera del grupo se situó en 8.934 millones de euros (el 66,8% sobre el valor de mercado de sus activos), como consecuencia de las adquisiciones de Colonial (sociedad que fue absorbida por Inmocaral) y de Riofisa, así como de las participaciones en FCC y SFL. En la nota enviada hoy a la CNMV, la compañía explica que sigue "el curso previsto en su planificación, sin necesidad de adoptar medidas extraordinarias" y que de acuerdo con esos planes durante 2007 ha vendido activos por importe de 839 millones de euros, con un margen conjunto del 9% sobre los precios tasados a finales de 2006. Las últimas ventas han sido las realizadas a Abertis por 201,6 millones de euros, a la que ha traspasado inmuebles de uso logístico de Madrid y Barcelona, y a La Caixa, que ha pagado 107,9 millones de euros por un edificio de oficinas de Barcelona que ocupaba en alquiler. Estas ventas corresponden a la "actividad habitual" de rotación de activos y "están en línea" con las previsiones de la compañía para cumplir con sus compromisos financieros. Colonial insiste en que la evolución en los últimos días del valor de sus acciones, que se encuentran en el mínimo histórico de 1,88 euros, es "ajena a su situación patrimonial y a sus resultados y estima que es consecuencia de las posiciones vendedoras de las contrapartes de determinados instrumentos financieros de cobertura suscritos por accionistas de la compañía".