La junta general de accionista de Colonial ha aprobado su conversión en socimi, lo que implica una serie de benficios, tanto empresariales como fiscales, y que se hará efectiva con caracter retroactivo a partir del 1 de enero.

La Junta General de Accionistas de Colonial, celebrada hoy en Barcelona, ha dado luz verde a que la compañía se acoja al régimen fiscal especial de las Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (socimi).

Colonial ha comunicado a través de una nota de presa que esta decisión se hará efectiva con carácter retroactivo a partir del 1 de enero de 2017 y no supondrá ningún cambio en la estrategia corporativa de la sociedad ni de su plan de negocio.

El nuevo régimen fiscal, y el consiguiente descenso de la tributación repercutirá en un impacto inmediato de 72 millones de euros en los Fondos Propios y Beneficios Consolidados de 2017.

Al finalizar el pasado ejercicio, Colonial contaba con una cartera de más de un millón de metros cuadrados, desglosada en 42 edificios de oficinas en España y 21 en Francia valorada en más de 8.000 millones de euros.

Durante 2016 formalizó 96 transacciones de alquiler que significaron 39 millones anuales más de nuevas rentas, lo que llevó a la compañía a tener una ocupación superior al 97% del total de superficie comercializada, con unos ingresos por rentas de 271 millones, cifra un 17% superior al mismo periodo del año anterior. 

En 2016 el resultado neto de Colonial alcanzó los 274 millones de euros. El ebitda recurrente dascendió a 220 millones, un 24% más que el año anterior, mientras que el resultado neto recurrente se elevó hasta los 68 millones, con un incremento del 83% respecto al año anterior.

Los accionistas de Colonial han aprobado además la distribución de un dividendo de 0,165 euros por acción, que atendiendo al número de acciones actualmente en circulación supone un dividendo total máximo de  65 millones de euros.