La casa de alta costura Christian Lacroix, propiedad del grupo estadounidense Falic, se declaró hoy en suspensión de pagos debido a "las consecuencias de la crisis financiera mundial, que afecta de manera significativa al sector del lujo". Tras haber depositado en el Tribunal de Comercio de París la declaración de la suspensión de pagos, la firma francesa confirmó en un comunicado que propondrá "un plan para que continúe la actividad" a dicho tribunal, que se encarga de los contenciosos económicos. Tras su venta por parte del grupo de lujo francés LVMH a principios de 2005, la sociedad emprendió un plan ambicioso y a largo plazo de reposicionamiento de la marca sobre el mercado del "pret-a-porter" de lujo, señaló la casa de moda.