China se convirtió en 2009 en el primer mercado automovilístico del mundo al alcanzar unas ventas de más de 13,5 millones de unidades, en detrimento de Estados Unidos, donde las matriculaciones cayeron a su nivel más bajo en 27 años con 10,4 millones de unidades. El volumen de ventas de vehículos registrado finalmente en China es muy superior a los diez millones de vehículos previstos inicialmente por los responsables de la Administración del país, informa hoy la agencia Xinhua.