La Comisión Europea autorizó hoy a Philips a vender su división de monitores de ordenador y dispositivos de señalización digital a TPV, una empresa especializada en esos segmentos de negocio con sede en Bermuda. Aunque las actividades de las dos compañías se solapan en cierta medida, el Ejecutivo de la UE explicó, en un comunicado, que la operación no generará problemas significativos a la competencia en Europa. En concreto, Bruselas detectó un pequeño solapamiento en el mercado de monitores LCD, en el que operan tanto Philips como TPV, pero llegó a la conclusión de que la entidad fusionada seguiría teniendo numerosos competidores fuertes.