La revalorización del euro frente al rublo ruso y al ron rumano y la ausencia de extraordinarios provocaron que Campofrío Alimentación incurriese en unas pérdidas netas de 4,3 millones de euros en el primer trimestre, en comparación con un beneficio de 5 millones en el mismo periodo de 2007. El año pasado, el grupo se anotó unos extraordinarios de 6,9 millones por la venta de su filial francesa, recuerda en un comunicado. Las ventas hasta marzo aumentaron un 5% a 213,1 millones de euros, mientras que el EBITDA cayó un 10,4% a 11,4 millones por el encarecimiento de las materias primas y la celebración de la Semana Santa en marzo. Al cierre de marzo, Campofrío tenía una deuda de 205 millones, un 17% menos que un año antes.