El presidente de Caja Granada, Antonio Claret García, insistió hoy en que sólo se aceptará una fusión si la caja lidera la operación, de modo que la entidad resultante tenga su sede en Granada y aseguró no sentirse presionado por las declaraciones de la Junta de Andalucía en este sentido puesto que él sólo tiene que rendir cuentas ante el consejo de administración de la entidad, recordando que estas entidades son de propiedad "social y no gubernamental". García, que presidió hoy la presentación del informe de 2008 del Observatorio del Mercado de Trabajo Andaluz, se mostró en desacuerdo con la afirmación general de que las fusiones son imprescindibles para la supervivencia de las cajas, puesto que existen otros mecanismos para captar recursos, y consideró que la entidad granadina --con la morosidad más de un punto por debajo de la media y una solvencia del 11,5-- no se ve, por el momento, abocada a una fusión, aunque estará "atenta" a las posibilidades que se vayan plateando.