Caixanova obtuvo en los ocho primeros meses del año unos beneficios antes de impuestos de 75,2 millones de euros con respecto al mismo periodo de 2008, lo que supone una reducción del 30,2 por ciento, aunque su volumen de negocio creció un 3,7 por ciento. La reducción del resultado económico hasta agosto se ha debido fundamentalmente a una "estrategia de prudencia" para cubrir posibles contingencias futuras, contando con un fondo de insolvencias que supera los 626 millones de euros, de los cuales 249,4 millones corresponden a dotaciones hechas este año, y otro de provisiones de 85 millones, informó hoy la entidad en un comunicado.