Caixa Girona prevé asegurar su viabilidad en solitario reduciendo hasta un 5% la plantilla -unas 57 personas- y un 6,5% la red de oficinas, con el cierre de unas 15 sucursales no rentables, según fuentes de la entidad. La reducción de plantilla se efectuará "por vías voluntarias y pactadas de carácter no traumático", especialmente entre los empleados de más edad. En los últimos dos años, el personal ha decrecido en 56 personas, hasta 1.132 empleados.