La Comisión Europea ha reconocido hoy su preocupación por el avance de la inflación y ha pedido "extremo cuidado" para evitar el contagio de las subidas a otros precios y, sobre todo, a los salarios. Tras hacerse público que la inflación subió en mayo en la eurozona hasta el 3,7% interanual y el 3,9% en la UE, la portavoz de Asuntos Económicos del ejecutivo comunitario, Amelia Torres, recalcó que una espiral inflacionista "no sería del interés de nadie, especialmente de los trabajadores".