La Comisión Europea impuso hoy al grupo informático estadounidense Intel una multa récord de 1.060 millones de euros, la mayor de la historia en la UE, por abusar de su posición dominante con el objetivo de tratar de expulsar a sus rivales, especialmente a AMD, del mercado de microprocesadores. Para lograrlo, Intel recurrió a prácticas que Bruselas considera ilegales, como fuertes descuentos e incluso pagos a fabricantes de ordenadores como Acer, Dell, HP, Lenovo o NEC para que no utilizaran microprocesadores de AMD. La empresa estadounidense también pagó al distribuidor Media Markt para que vendiera sólo ordenadores equipados con microprocesadores Intel. El Ejecutivo comunitario exige el cese inmediato de estas prácticas.