Los Veintisiete Estados miembros de la UE han inyectado en el sistema financiero y bancario un total de 3 billones de euros, entre avales, protecciones contra el riesgo y recapitalizaciones, para garantizar la estabilidad en el sector financiero europeo a pesar de la crisis. Esta cifra representa la cantidad inyectada en bancos y entidades financieras por los Estados miembros que han recibido el visto bueno del Ejecutivo comunitario. "Hasta ahora los Estados miembros han aprobado medidas que suman un total de 3 billones de euros para el sistema financiero. Esto es tres veces más que la cantidad acordada en el G-20 la semana pasada", explicó en rueda de prensa este miércoles en portavoz de Competencia, Jonathan Todd.
El portavoz precisó que los 3 billones de euros no constituyen en su totalidad ayudas de Estado a las entidades financieras, una cantidad que será "significativamente menor" dado que la ayuda ha servido también para garantizar avales bancarios y recapitalizaciones temporales.

"Alrededor de 2,3 billones de ellos son para avales, 0,3 billones para recapitalizaciones y alrededor de 0, 4 billones para medidas de rescate y restructuración a favor de bancos e instituciones financieras individuales", desglosó el portavoz Todd.

Por ello, el portavoz precisó que "el volumen de las ayudas estatales" a las entidades financieras será "significativamente muy inferior" a los 3 billones de euros. "Especialmente en el caso de las ayudas para avales, donde el elemento de las ayudas de Estado constituye normalmente una fracción muy pequeña de la garantía", puntualizó.

El portavoz recalcó que la adaptación de las normas comunitarias relativas a las ayudas de Estado, aprobada el pasado diciembre por Bruselas para flexibilizar el margen de los Estados miembros en un contexto de crisis, "permite a los Estados miembros tomar medidas, en algunos casos muy rápidamente, para impedir el derrumbe financiero".

"Pero a la misma vez hemos garantizado que las medidas aprobadas no son discriminatorias ni sobrecompensan a los bancos receptores para que no tengan una ventaja competitiva injusta. El resultado de esto es que hemos conseguido preservar la integridad del mercado interior, que es esencial para recuperarse de los problemas económicos", concluyó.