El vicepresidente de la Comisión y Responsable de Transportes, Siim Kallas, cifró hoy entre 1.500 y 2.500 millones de euros las pérdidas sufridas por las compañías aéreas y los touroperadores por el cierre del espacio aéreo europeo provocado por la nube de cenizas volcánicas procedente del volcán islandés Eyjafjalla.  La crisis obligó a cancelar más de 100.00 vuelos y dejó en tierra a más de 10 millones de pasajeros, según los datos de Bruselas.  Para compensar estas pérdidas, el Ejecutivo comunitario anunció que autorizará a los Estados miembros a conceder subvenciones públicas a las compañías aéreas, permitirá a las aerolíneas aplazar el pago de las tasas de control aéreo y eliminará temporalmente algunas restricciones de tráfico, como las que impiden los vuelos nocturnos.