La aerolínea británica, que mantiene en estudio la fusión con Iberia, ha anunciado unas pérdidas de 106 millones de libras en su último trimestre, frente al beneficio de 27 millones de libras del pasado ejercicio. Los ingresos cayeron un 12,2%, hasta los 1.980 millones de libras, en un periodo en el que el consejero delegado, Willie Walsh, ha recordado que una de las prioridades sigue siendo el recorte de gastos.