La crisis de confianza que viven los mercados no sólo incide sobre los fondos de inversión más tradicionales sino que tiene en los fondos de bonos de alto rendimiento, más conocidos como high yield, una de sus “víctimas” más claras. Pero,
¿por qué la crisis afecta de lleno a estos fondos?. Estos productos centran sus carteras en renta fija de compañías con una calidad crediticia baja, ya que su situación financiera es poco estable y para financiarse deben lanzar emisiones que ofrecen rentabilidades más elevadas, única forma de competir en el mercado con las emisiones de compañías más solventes y atraer a los inversores. Cuanto más riesgo de impago tenga una compañía o un país –emergente, habitualmente- mayor será la prima o diferencial entre el tipo de interés de sus bonos y el de los títulos sin apenas riesgo. Sin embargo, en época de crisis, los inversores ponen en cuarentena estos productos, ya que conllevan un mayor riesgo. Momento de mirar a los high yield
No obstante, el panorama parece estar cambiando. Esta es, al menos, la impresión de los analistas que creen que los fondos de alto riesgo son una “opción atractiva” a medio plazo. Además, definen este mercado como “diversificado, global y de calidad” y destacan –caso de la gestora de fondos Fidelity Internacional- la “aparente predisposición de los bancos centrales a garantizar la estabilidad del sector financiero” lo que suaviza, a su juicio, “las preocupaciones de riesgo que habían dominado a este tipo de fondos previamente”. Por su parte, Daniel Aymerich, analista de fondos de Inversis Banco considera, además, que los high yield son productos ideales para tener exposición a renta variable pero de una forma algo más conservadora ya que es un producto que tiene “correlación con lo que hacen los mercados pero con una menor volatilidad al tratarse de un producto de renta fija”. Además, asegura este experto financiero, son productos “que ya en la última gran crisis, la de 2002-2003, nos indicaron el camino de la recuperación de la renta variable”. Según explica Aymerich “el movimiento de los high yield empezó a recuperarse meses antes de que lo hiciera la renta variable”. Momento de invertirPero ¿cuándo sería el momento ideal de invertir en este tipo de productos?. Para la gestora Fidelity Internacional, aunque a corto plazo los bonos de alto rendimiento “podrían tener una volatilidad elevada”, en la actualidad “se da una mejora de las condiciones, con la reducción de los diferenciales (spreads), la reapertura del mercado de préstamos y el lanzamiento de nuevas emisiones (…) por lo que son, a medio y largo plazo, una opción atractiva de inversión”. Mientras, el experto de Inversis Banco pone una fecha algo más próxima para ir mirando de cerca a este tipo de productos. “Un buen momento para invertir en high yield –asegura Daniel Aymerich- sería después del verano. Creo que habrá un gran default (un gran impago ) por parte de una gran empresa, europea o estadounidense. Un gran banco, una automovilística o una aerolínea”, comenta este experto que añade, “puede haber un gran susto y sería el momento de entrar en este tipo de activos, que pueden ser interesantes, ya que recuperan bien y además, adelantan la recuperación de la renta variable como lo hicieron en la última gran crisis”. Una de las “grandes empresas” a las que podría hacer referencia el experto financiero de Inversis Banco, podría ser la automovilística estadounidense Chrysler después de que durante el verano Fitch rebajara la calificación crediticia del grupo y hundiera sus ratings aún más en el nivel de los bonos basura. En concreto, Fitch redujo la calificación de Chrysler de B- (calidad pobre) a CCC (calidad muy pobre), debido a que la firma automovilística “afronta dificultades para acceder a financiación” y a que “está inmersa en un proceso para renovar sus líneas de crédito”. Chrysler consiguió recientemente una nueva línea de crédito por importe de 2.000 millones de dólares, pero esta agencia de calificación cree que le será difícil acceder a más financiación y, además, insiste en que la empresa tiene escasa capacidad para realizar desinversiones. También Stefan Isaacs, manager del fondo M&G European Corporate Bond considera que los bonos corporativos son una buena opción de inversión al ofrecer –dice- “un alto rendimiento a pesar de la crisis económica actual”. Su fondo –que acumula una revalorización en el año del 0,8%- invierte por lo menos un 70% en bonos corporativos de alta calificación, conocidos como investment grade mientras que el resto del fondo “puede estar –explica el propio gestor- en bonos del gobierno o bonos corporativos de alto rendimiento o high yield”. Además, su grado de exposición al euro debe ser del 90%. El propio Stefan Isaacs explica la mejora de rentabilidad del fondo en 2008 –durante 2007 acumuló una caída del 1%- “en la baja exposición del mismo al riesgo crediticio”. Según explica el experto, “inmediatamente antes de estallar la crisis crediticia, los diferenciales de los bonos corporativos llegaron a niveles mínimos de récord. El mercado de bonos corporativos –continúa Isaacs- estaba valorado a la perfección (…) este hecho se debía en gran parte al insaciable deseo por el riesgo. Esto no era consistente con las perspectivas negativas del mercado, así que posicioné el fondo de forma muy defensiva; quedándome con bonos corporativos de buena calidad e incluso con algunos bonos gubernamentales”. Además, asegura el gestor “tener poco peso en el sector financiero en el último año nos ha beneficiado al igual que añadir un poco más de riesgo crediticio en el fondo en los últimos dos meses”. Otras voces, sin embargo, se muestran algo menos positivas en los fondos de alto rendimiento y algo más en las emisiones de grado de inversión (emisiones con rating entre AAA y BBB), ya que creen que en el futuro se comportarán mejor que los high yield. Este es el caso de Axel Botte, responsable de estrategia de renta fija de AXA que estima que las primas de riesgo se sitúan a un nivel excesivo, en particular en lo que concierne a las emisiones de grado de inversión, las de mayor calidad, según informa Morningstar. “Hoy en día los diferenciales de crédito nos parecen anormalmente elevados. El diferencial de crédito de un emisor mide el riesgo de crédito de este último, o dicho de otra forma, el riesgo de incumplimiento del pago (…) El nivel alcanzado hoy en día por ese seguro es demasiado alto”, explica el experto financiero. Así, por ejemplo, el nivel alcanzado por el iTraxx Europe main –uno de los índices que mide el riesgo- equivale a una tasa de default o de incumplimiento del 8,72% en un horizonte de cinco años. Pero la tasa de default media desde 1986 sobre las emisiones de grado de inversión es de apenas un 1,18%. “Incluso –dice Botte- si cogemos el nivel histórico más elevado, que es del 3,47% estamos muy lejos de la tasa de default implícita descontada por el iTraxx Main”. Lo que lleva a este analista a asegurar que “más allá de la prima de riesgo, el índice incluye una prima de riesgo adicional” que en el caso del índice europeo de emisiones de grado de inversión se sitúa en más del 80% del diferencial total. Pero ¿se mantendrá con el tiempo esta prima de riesgo adicional?.Según explica el responsable de gestión de renta fija de AXA “creemos que esa prima de riesgo adicional va a desaparecer y como es más alta en el grado de inversión que en el high yield, este último debería comportarse peor en el futuro”, de ahí que el consejo de Botte pase por “en un horizonte de un año, estar largo en grado de inversión y corto en high yield”. Los high yield españolesY ¿qué pasa con los fondos de alto rendimiento gestionados por entidades españolas? La recuperación del mercado de los high yield queda patente en la rentabilidad que ofrecen la docena de fondos de alto rendimiento españoles en el último mes ya que todos acumulan subidas durante agosto. (ver cuadro) Sin embargo, a tres meses vista e incluso durante 2008, todos los fondos registran caídas que, en algunos casos, son superiores al 10%. Esta es la minusvalía anual que ofrece el “peor” de los fondos de gestión española hasta la fecha, el Santander Corporate High Yield que acumula una caída en lo que va de año del 10,6%, aunque durante el mes de agosto registró una revalorización del 2%, según los datos que aporta Mornigstar. El fondo dirige sus inversiones a valores de renta fija privada de alta rentabilidad, emitidos por entidades con baja calificación crediticia, pero con favorables perspectivas de evolución. Las tres principales posiciones del fondo están cubiertas por Fiat (4,8%), REMY COINTREAU (4,6%) y Momentive Performance (3,6%). Por el contrario, el mejor de los fondos hasta la fecha es el Mutuafondo High Yield que registra una pequeña minusvalía del 0,4% en año, una subida del 0,3% en agosto y del 2% en seis meses. Buen comportamiento también el que muestra el Fibanc Eurobond High Yield con una caída anual de sólo un 0,5%. Su “mejor comportamiento” podría venir de la mano de una gestión algo más conservadora. Y es que, este fondo invierte en renta fija europea a largo plazo. Los activos que estén emitidos en divisas distintas al euro no superarán el 50% y la duración de la cartera oscilará entre los 3 y los 7 años. El fondo invierte principalmente en renta fija privada, aunque en momentos puntuales puede llegar a hacerlo en deuda pública.