“A la Bolsa le crecen los enanos, le salen competidores por todas partes. Pero el problema principal es, desde siempre, la caída de los flujos de negocio, porque se traduce en aumento de la volatilidad y en la falta de soportes sólidos. Las cosas, lejos de mejorar en lo que resta de año, tienden a empeorar. Uno de los principales competidores de la Bolsa española será, precisamente, el Tesoro español, que ya anunció en el comienzo del verano sendas subastas de bonos a 3 y 5 años y otras de obligaciones a 15 y 30 años para el tercer trimestre del año. Junto a las emisiones previstas de letras, el Tesoro tendrá que emitir cerca de 70.000 millones de euros entre julio y septiembre para cubrir las amortizaciones y atender las emisiones de deuda nueva previstas.
Tras la subasta de Letras de este martes, en las que se esperan colocar entre 3.000 y 4.000 millones de euros, el Tesoro deberá emitir hasta 69.000 millones de euros entre julio y septiembre. Hasta la fecha, el Tesoro lleva emitidos casi 102.000 millones de euros frente a unos vencimientos de 78.600 millones”, dice el analista jefe de una sociedad de valores y Bolsa.

Sin embargo, según las previsiones de emisión de deuda nueva –un 34% menos que el año pasado- el Tesoro debería llevar colocados unos 117.000 millones, pues a las amortizaciones hay que sumar unos 38.400 millones en financiación neta.

El retraso no parece preocupar al Gobierno. El Ministerio de Economía afirmaron que el Tesoro no necesitaría recurrir al mercado para afrontar los vencimientos de julio, mes en el que vence una mayor cantidad de deuda, 24.663 millones de euros, 16.164 millones de ellos en bonos.

El anuncio de las subastas de bonos y obligaciones del Tesoro Público para el tercer trimestre debería recortar el retraso del Tesoro. Pese a la elevada cantidad que vence en julio, en agosto y septiembre no hay amortizaciones de deuda a largo plazo. El Tesoro busca, con las emisiones en bonos y obligaciones, alargar la vida de la deuda para aliviar las tensiones.

Así el día 1 de julio se celebró una subasta de bonos a 5 años y el 15 del mismo mes otra de obligaciones a 15 años. El 5 de agosto será el turno para la emisión de bonos a 3 años, mientras que el 2 de septiembre se celebrará una subasta de bonos a 3 años y el 16 del mes otra de obligaciones a 30 años.

Todo ello sin olvidar las dos subastas mensuales de letras, que seguirán su curso en cada uno de los meses del trimestre. En la primera se colocarán letras a 12 y 18 meses y en la segunda de cada mes letras a 3 y 6 meses.

El mercado estará especialmente atento a estas emisiones a largo plazo, después de que en la última subasta tuviera que emitir obligaciones a los tipos más altos en 8 años, si bien se pudo colocar toda la cantidad deseada.

Sin embargo, los tipos en el mercado secundario se relajaron tras esta última subasta. Tras rozar el 5% de rentabilidad el pasado jueves, el bono español a 10 rentaba este lunes al 4,45%. El bono a 30 años, que llegó a tocar el 5,9% cotiza ahora en el 5,45%. También en los plazos más cortos –donde la deuda estaba sufriendo más- se han aliviado las tensiones: el bono a dos años cotiza al 2,78% tras haber llegado al 3,3%.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com