BNP Paribas ha incrementado un 31% su beneficio en el segundo trimestre del año, por encima de las previsiones, gracias a la fortaleza mostrada por su negocio de banca minorista. Una rama que contrastó con la mala evolución de la banca de inversión, lastrada por la crisis de deuda soberana en Europa.
El banco con sede en París, el primero en anunciar resultados adelantándose a sus rivales galos, dijo que su beneficio neto en el segundo trimestre creció un 31% a 2.100 millones de euros impulsado por la banca de consumo y créditos. Unas cifras que contrastan con el beneficio de 1.630 millones de euros adelantado por los analistas, en línea con el obtenido en el mismo período de un año antes.

Sin embargo, el beneficio neto del segundo trimestre cayó un 7,8% respecto al primero, por la debilidad de la banca de inversión.

Los ingresos de BNP Paribas crecieron un 12% en el segundo trimestre a 11.170 millones de euros.

El ratio de capital Tier 1 --indicador clave de la solvencia de la entidad-- mejoró ligeramente al 10,6% a junio en comparación con el 10,5% registrado a finales de marzo.