El presidente del grupo automovilístico alemán BMW, Norbert Reithofer prevé tras el pingüe ejercicio fiscal de 2008 una caída del volumen de ventas del mercado automovilístico de entre el 10 y el 20 por ciento este año. "2009 será un año de transición", aventuró Reithofer, que se refirió a una caída del mercado general y no al comportamiento especifico del grupo porque las circunstancias actuales hacen que "no podemos hacer previsiones fiables". En una rueda de prensa celebrada hoy en Múnich con motivo de la presentación de resultados de 2008, Reithofer señaló que pese a los desafíos económicos actuales, BMW mantiene sin embargo sus objetivos a largo plazo. Explicó que la "la meta es mantener la independencia del grupo", lo que requiere "un alto grado de flexibilidad, competitividad e ideas y fortaleza para crear y promocionar nuevas formas de movilidad individual".