El Consejo Administración de BMW ha decidido hoy elevar la provisión por riesgos reconocida en el primer trimestre del año financiero 2008, con un coste de 236 millones de euros, como prevención ante las consecuencias de la crisis financiera internacional. Según la filial española de BMW, se ha detectado un agravamiento de la crisis financiera en el fabricante automovilístico bávaro como consecuencia de una caída de los precios de venta de coches de segunda mano, especialmente en Norteamérica, y por tanto, en una caída de los ingresos que pueden ser generados de vehículos vendidos al final de contratos de "leasing".