BME da la bienvenida al libre mercado en España. Después de que la CNMV decidiera levantar ayer el veto a las posiciones cortas, el operador de bolsa española se frota las manos augurando aumento del volumen y las contrataciones que repercuta en la mejora de sus resultados.

Pese a la funesta jornada que está experimentando el Ibex 35 hoy, BME no ha abandonado las subidas desde primera hora. Más allá del análisis técnico, la razón la encontramos en la eliminación del veto a las posiciones cortas. Esta prohibición, que ha podido limitar las caídas de la bolsa –los expertos no tienen muy claro que haya sido así durante mucho tiempo- también ha repercutido en la caída de los volúmenes. De hecho, pese al regreso de la confianza del inversor a la bolsa española, hoy hemos conocido que el volumen de negociación de nuestro parqué no se ha logrado recuperar a niveles anteriores. En el mes que acabamos de abandonar la bolsa española negoció un 3% menos que el año pasado. Según datos publicados por BME, el número de negociaciones en enero se ha situado en 3,3 millones, un 55,8% superior a diciembre pero un 14,5% por debajo de enero de 2012. Febrero es la prueba de fuego para comprobar si el volumen vuelve a aumentar al poder ponerse cortos los inversores. Un dato paradójico es que la propia BME es el segundo valor con más posiciones bajistas del Ibex, en total, un 3,62% de su capital se halla latente y, a juzgar por el buen comportamiento de hoy, esperando para ser ejecutadas.

POSICIONES CORTAS EN BME:

Fuente: CNMV

Pero aún es pronto para dar saltos de alegría en el operador español. Otra medida regulatoria amenaza con perjudicar la inversión en bolsa a corto plazo: la Tasa Tobin. Soledad Pellón, estratega de mercados de IG, comenta que, debido a esta tasa “el volumen de la bolsa española se va a ver lastrado, habrá menos recaudación y más volatilidad. Por todo ello, creo que no está justificada esta tasa en el momento actual”. De hecho, como la experta comenta, “esta medida afectará a todos los valores, pero en concreto a BME. No veremos esta afectación tanto en el valor, pero sí en su cuenta de resultados por los menores volúmenes de bolsa. Además, creemos que es susceptible de ser opada y, si empieza a dar síntomas de debilidad será más fácil que una empresa la compre”.

En BME nunca han ocultado sus deseos de participar en algún matrimonio empresarial. Como declaraba Javier Hernani, director financiero de BME, ante nuestras cámaras “BME está abierta a movimientos corporativos y vemos en la cooperación con otras bolsas una fuente de valor, por ello lo hacemos constantemente en casi todas las unidades de negocio, y ésa es la estrategia que debemos seguir. Buscamos que la compañía sea lo más valiosa y rentable posible y el futuro dirá qué movimientos corporativos hay en la compañía y el sector. Hasta el momento hemos estado abiertos y vigilantes a movimientos, aunque con una posición muy prudente”. Pero, ¿a quiénes les podría interesar pedir matrimonio a BME? “Su sobresaliente posición financiera y su cuasimonopolio en la bolsa española, hacen que la empresa tenga un especial atractivo para bolsas extranjeras como Deutsche Boerse o NYSE Euronext”, reconoce Miguel Ángel Rodríguez, analista de One to one Corporate Finance. (Ver: BME, Repsol, Jazztel y otras 'gangas' del mercado español en las quinielas de movimientos corporativos)
 
Al margen de estos fundamentales, BME se ha convertido en lo que llevamos de año, en la segunda acción más revalorizada del Ibex 35, con una subida del 12%, sólo por debajo de Bankinter. Sin embargo, a imagen y semejanza de lo que estamos viendo en el Ibex 35, BME se juega frenarse para descargar tanta sobrecompra. Actualmente cotiza en niveles de 21 euros. A principios de año rompía los 19,5 euros, parte alta del canal lateral en el que el valor estaba encasillado desde mediados de 2009. Ahora, esos 19,6 euros se convierten en soporte. Desde BNP Paribas comentan que “siempre y cuando se mantenga este soporte en 19.5, pondremos las miras en 23.4 euros”, en cambio, “por debajo de 19.5, el riesgo es una caída hasta 18.3 y 17.5”. Técnicamente, el índice de fuerza relativa (RSI) se encuentra por encima de su zona de neutralidad de 50. El indicador de convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) se sitúa por debajo de su línea de señal y es positivo.

Si lanzamos la mirada a un año vista, los expertos no tienen tan claro que BME pueda seguir cotizando a estos niveles. De hecho, el precio objetivo que da el consenso recogido por FactSet se sitúa en 18,93 euros, un 9,8% por debajo de la cotización actual.

COTIZACIÓN BME: