Bear Stearns ha anunciado unas pérdidas de 854 millones de dólares en el cuarto trimestre, o 6,9 dólares por acción, y unas provisiones de unos 1.900 millones de dólares por activos hipotecarios, que redujeron el beneficio en 8,21 dólares por acción. El banco de inversión anunció además que los ejecutivos no tendrán bonus este año. "Estamos lógicamente enfadados por los resultados, particularmente por el hecho de que la debilidad en renta fija ha contrarrestado el fuerte, e incluso récord en algunas áreas, rendimiento en otros negocios", señaló James Cayne, presidente y consejero delegado de la compañía.