Los grandes bancos de la zona euro podrían tener que hacer frente a "más estrés sobre sus beneficios" y a las presiones para desapalancar y restar riesgo a los balances "durante un periodo prolongado de tiempo", lo que traería como resultado una caída de la rentabilidad, indicó el Banco Central Europeo en su informe sobre estabilidad financiera publicada el lunes.
El que la mejora de los resultados trimestrales de los bancos del primer trimestre sea sostenible para el resto de 2009 "dependerá mucho de la capacidad de los bancos para mantener su rentabilidad y contener las depreciaciones y, al mismo tiempo, lograr un mayor progreso en eliminar el riesgo de sus balances", dijo el BCE, que destacó que los sólidos ingresos de los préstamos al por menor, los ingresos por comisiones y un sustancial recorte de gastos se reflejaron en los resultados de los bancos durante el primer trimestre.

El BCE indicó que hay pocas evidencias que reflejen una remisión del ritmo de las depreciaciones relacionadas con la crisis financiera, lo que apunta a un deterioro del panorama macroeconómico en el primer trimestre en la mayoría de los países de la eurozona. Junto con la caída de los beneficios, esto podría presionar a los colchones de capital de los bancos, explicó el BCE.

El BCE también dijo que los bancos del área del euro podrían tener que hacer frente a pérdidas adicionales de 283.000 millones de dólares relacionadas con la crisis de aquí a finales de 2010, sobre todo por pérdidas por morosidad. La estimación se basa un cálculo de pérdidas totales relacionadas con la crisis de 649.000 millones de dólares durante el periodo 2007-2010.

"Estas pérdidas tendrían que haberse amortiguado con provisiones adicionales y beneficios retenidos en los próximos dos años", señaló el BCE.