La primera ejecutiva de la entidad, controlada al 88,4% por el Banco Santander, aseguró que ese movimiento "muestra el potencial del banco a futuro".Sin embargo, la junta no estuvo exenta de polémica, ya que otro de los accionistas, Miguel Angel Vázquez, señaló que la acción de Banesto debería valer actualmente 45 euros, muy por encima de los 11,70 euros que se cotiza vale hoy en bolsa, pero se quejó de que la entidad no ha hecho lo necesario para conseguirlo.De esa forma, a su juicio,
el Santander podría comprar a bajo precio el porcentaje que necesita para llegar al 90% y, a partir de ahí, hacerse forzosamente con el resto de las acciones, tal y como le permite la nueva legislación sobre las ofertas públicas de adquisición de acciones."Lo ha hecho usted muy bien... para el Santander", espetó este accionista.Ana Patricia Botín, que en su respuesta no entró a valorar esa opinión, indicó que la liquidez de la acción es uno de sus grandes objetivos, y explicó que el porcentaje del capital que cotiza en bolsa ("free float") es del 10% mientras que el volumen de contratación ronda los 20 millones de euros diarios.Otra accionista preguntó que
cómo afecta a la entidad la crisis inmobiliaria actual, a lo que Botín respondió que ese mercado se ha desacelerado algo más de lo previsto y que, para evitar una excesiva exposición a él, Banesto ha optado en los últimos cinco años por duplicar el peso del negocio con pequeñas y medianas empresas hasta el 20%.En cuanto a la liquidez, que fue objeto de las preguntas de varios accionistas, Ana Patricia Botín indicó que en los últimos meses se han preparado de forma conservadora ante la previsible falta de fondos en los mercados de capitales y que cuentan con un nivel de liquidez "cómodo".Añadió que la entidad cuenta con una "cantidad importante de activos" para titulizar
, una herramienta cada vez más utilizada por las entidades para obtener liquidez en los mercados, que consiste en convertir los créditos, sobre todo hipotecarios, en bonos para la venta.Poco antes, durante su presentación, Botín señaló que desde abril del 2007, antes de que comenzara la crisis crediticia, Banesto "ha ajustado" los canales de producción de hipotecas y de créditos para la financiación de automóviles.