En concreto, un 20% del beneficio. Eso es lo que tienen que destinar bancos y cajas de ahorro al pago de intereses de las emisiones realizadas. Ha dicho el Banco de España, que las entidades españolas de mayor tamaño, que ya habían podido acceder a los mercados mayoristas a lo largo de 2009, comenzaron 2010 colocando en torno a 4.500 millones de euros de deuda senior.
Las emisiones de cédulas hipotecarias (excluidas las titulizadas), otro de los mercados más afectados por la crisis financiera internacional, estuvieron en el entorno de los 22.000 millones de euros en 2009, y 2010 comenzó también posibilitando el acceso al mercado a diversas entidades. En cualquier caso, las dificultades de acceso a los mercados mayoristas, en particular para las entidades que el mercado percibe como débiles, explica que en 2009 el volumen de emisiones de deuda avalada por el Estado haya superado al de deuda senior. En los primeros meses de 2010 se han emitido 2.800 millones de deuda avalada por el Estado, si bien su ritmo ha sido decreciente. En este sentido cabe pensar, que con diferente intensidad en función de las necesidades de financiación de las entidades y de su capacidad de acceso al mercado, varias entidades recurran a la línea de avales todavía disponible.

Además, Los activos dudosos y, como consecuencia de ello, las ratios de morosidad han seguido creciendo, registrando a finales de 2009 niveles elevados, en especial en el crédito concedido a los sectores cuyo comportamiento está más vinculado al ciclo económico. En cualquier caso, y a pesar de que esta tendencia persistirá en los próximos meses, el ritmo de aumento de la morosidad está siendo menos intenso que en trimestres pasados.

No solo existe una amplia diferencia entre las entidades en cuanto al peso de este tipo de financiación dentro de la cartera crediticia total, y en cuanto a la ratio de morosidad de este crédito, sino que cuando se vinculan grado de exposición relativa y morosidad, no hay una relación clara entre ambas variables. Es decir, dentro de las entidades con mayor exposición relativa al sector de construcción y promoción inmobiliaria hay mucha dispersión en cuanto a las ratios de morosidad, y lo mismo sucede en el otro extremo del espectro, esto es, entre las entidades con niveles relativos de exposición a construcción y promoción inmobiliaria menor.

Recalculando costes

Bancos y cajas de ahorro recalculan costes. Los primeros en ser examinados son los financieros, los que inciden directamente en el margen de intereses. En el último año y según datos del Banco de España, los gastos financieros del sector se han situado, de media, en 16.400 millones de euros al trimestre.

De éstos, unos 13.200 millones son intereses que la banca paga por los depósitos de sus clientes. El resto, el coste de remunerar las emisiones de deuda e instrumentos híbridos que ayudan a obtener liquidez y mejorar la solvencia. En este capítulo, el de las emisiones, las participaciones preferentes, los bonos convertibles y la deuda subordinada han adquirido un creciente protagonismo en el último año. La retribución que el sector abona por estos títulos ronda los 1.000 millones de euros al trimestre, es decir, unos 4.000 millones al año. Esta cifra representa el 20% del beneficio obtenido por bancos y cajas en 2009 (19.500 millones de euros). También supera, por ejemplo, la capitalización bursátil de Bankinter, con un valor de mercado de unos 3.000 millones.

Hambruna

Desde 2008, los pequeños inversores han comprado 12.000 millones en preferentes; otros 2.500 millones en convertibles; y 3.000 millones más en deuda subordinada. Ante esta tendencia, los pasivos subordinados de bancos y cajas se han incrementado hasta 105.000 millones de euros, desde los 95.000 millones de finales de 2008. El sector destina a remunerar estos títulos el 4,3% de los ingresos que genera con su cartera de préstamos e inversiones. En términos de coste, estos intereses representan el 7,94% de los gastos financieros de la banca, frente al 4,82% de principios de 2009.

Aunque el euribor y el libor, al que se referencian la mayoría de estas colocaciones, han caído con fuerza, el mayor número de títulos en circulación y el mayor coste de las últimas emisiones han incrementado la carga financiera. Ésta, además, debería seguir subiendo en los próximos meses. Por una parte, los tipos de interés ya han tocado mínimos.

Por otra, las emisiones más recientes, que se comercializaron en avalancha a mediados del pasado año, sólo se remuneraron en 2009 durante medio ejercicio. Pero desde ahora, el coste se extenderá los 12 meses del año.

“La coyuntura conllevará un elevado coste de las emisiones de deuda subordinada y preferentes que el sector ha llevado a cabo para reforzar su solvencia”, explica una entidad en su memoria anual, a la hora de detallar los riesgos de 2010.

Inversor minorista

Esta incertidumbre afecta a la banca, pero también a los inversores, especialmente a los que han comprado preferentes. El pago de sus intereses está condicionado a que la entidad tenga beneficios suficientes. Los resultados de 2009 han asegurado la remuneración en 2010, pero serán las cuentas de este ejercicio, muy difícil, las que marquen los abonos en 2011.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com