British Airways se dispone a recortar sus vuelos de radio corto este invierno para reducir las pérdidas causadas por el encarecimiento de los combustibles, según publica el Sunday Times. Gatwick podría ser el aeropuerto más perjudicado por la reestructuración, en la que hasta un 20% de los vuelos de corta distancia podrían desaparecer. El anuncio sobre los cambios en rutas podría realizarse el viernes.