Las acciones de la tecnológica Amper se disparan en el mercado continuo este jueves un 24,2% hasta los 0,23 euros por acción tras la presentación de su plan estratégico. Su hoja de ruta hasta 2020 es ambiciosa: prevé multiplicar por 59 sus beneficios hasta ese año desde los 636.000 euros logrados en 2017 hasta los 37,6 millones de 2020.

El plan estratégico contempla multiplicar por diez el resultado bruto de explotación (ebitda) en los tres próximos años hasta los 40,6 millones desde los 4 millones de 2017 y espera que los ingresos también se multipliquen por cinco hasta los 349 millones de euros. En 2018, la compañía estima que sus beneficios lleguen a los 10,7 millones, multiplicando esta cifra por diecisiete.

Para ello, Amper prevé crecer gracias a su negocio de tecnología, industria y su presencia en Latinoamérica, además de posibles adquisiciones e integraciones y un ambicioso programa de innovación que contempla la aplicación del ‘big data’ aplicada a redes o el desarrollo de nuevas soluciones para control de emisiones.

La compañía con sede en Pozuelo de Alarcón (Madrid) apunta en su plan estratégico que "se encuentra en proceso de análisis y selección de diversas oportunidades de inversión e integración en cualquiera de las líneas de negocio y generación de nuevas unidades productivas” y añade que dichos análisis se realizan en función de criterios “basados en las oportunidades de mercado, nichos de negocio escalables, startups y tecnología avanzada aplicada a uso industrial".

En su negocio tecnológico la compañía que dirige Clemente Fernández espera la apertura de nuevos sectores como la logística, la infraestructura industrial y la energía. Mientras que para línea industrial explica que el crecimiento va a a llegar vía energías renovables gracias a la adquisición de Nervión, nuevos proyectos en seguridad Medioambiental (Fivemasa) y nuevas soluciones en tecnología aplicada industrial (Amper Robotics).

En América Latina, Amper espera integrar de soluciones globales de comunicación en instituciones como hospitales, centros penitenciarios o universidades, y también llegar a alianzas estratégicas locales con ingenierías para proyectos llave en mano y el desarrollo y formación de fuerza comercial local.

Sin embargo, Amper ha vendido en los últimos años sus filiales en Ecuador, Panamá, Brasil, Argentina y Venezuela y espera el cierre definitivo en los próximos meses de sus negocios del Pacífico Sur.

En cuanto a financiación de estos nuevos proyectos, Amper contempla el uso de excedentes de tesorería (cash flow positivo), la normalización de líneas de crédito y el desarrollo de líneas de comercio exterior y avales. Sin deuda sindicada, Amper tiene una posición de caja neta positiva superior a 30 millones, lo que según apunta la compañía “le permitirá acometer el crecimiento inorgánico accediendo a nuevas estructuras de recursos financieros de todo orden”.

Además contempla el desarrollo del plan fiscal “para el aprovechamiento de bases imponibles negativas y deducciones sin plazo de caducidad, al cierre de 2017 por valor de 177 millones”.

Las acciones del grupo se dejan un 12% en los últimos doce mesesy se mantienen planas desde que comenzase el año. La compañía madrileña capitaliza 207,85 millones de euros en el mercado continuo.