El comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, afirmó que la crisis financiera tendrá en España un "coste mayor" que en otros países porque su nivel de deuda externa también es mayor, aunque destacó la solvencia "ejemplar" de las entidades españolas. De hecho, Joaquín Almunia destacó que la economía española continúa creciendo por encima de la media de la zona euro, una tendencia que, en su opinión, continuará en los próximos años.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, considera que el hecho de que los bancos centrales no estén reaccionando de forma "totalmente coordinada" ante las turbulencias financieras contribuye a introducir más incertidumbre en los mercados. Respecto a la posición de España para afrontar la crisis, Almunia subrayó que, desde el punto de vista de la solvencia de las entidades financieras, "es un país ejemplar, lo cual es un enorme activo en situaciones como la actual". España y la crisis de crédito Durante su participación en un encuentro informativo organizado por Europa Press, subrayó que entre las entidades financieras que han reconocido pérdidas por su exposición a las hipotecas de alto riesgo (subprime) "no se han escuchado nombres de entidades españolas", lo que dice mucho en favor de la profesionalidad de sus responsables y su supervisor, el Banco de España. Desde el punto de vista del endeudamiento, reconoció que debido al endurecimiento de las condiciones del crédito y el aumento de los diferenciales, España, cuyo nivel de deuda externa es "estimable", tendrá que hacer frente a un coste mayor a la hora de refinanciar su deuda. En su intervención, señaló que la confluencia de un menor dinamismo en el crecimiento de las economías industrializadas y la aparición de tensiones inflacionistas "crean una situación muy complicada para los bancos centrales que, además, no están reaccionando de manera totalmente coordinada". "Esto ocasiona que se creen situaciones de incertidumbre de expectativas entre los participantes en el mercado sobre cuál va a ser la orientación de las políticas monetarias en los próximos meses", subrayó el comisario. Europa frente a la crisis de crédito Por otra parte, destacó que, respecto a crisis financieras anteriores, la economía europea cuenta con la ventaja de tener unos fundamentos sólidos, tanto por su consolidación fiscal, como por los buenos resultados empresariales o las reformas estructurales puestas en marcha y que aumenta las capacidad de absorber el "shock". Añadió que las espectativas de inflación siguen ancladas al objetivo del Banco Central Europeo y Europa está en buenas condiciones para hacer frente a las presiones que llegan de los mercados financieros, Estados Unidos o los precios. Además, en la actualidad, hay economías emergentes que crecen a un ritmo impresionante, añadió Almunia, que señaló que, por primera vez, China es la economía que mas contribuye al crecimiento global. El comisario europeo explicó que la aparición de desequilibrios derivados de la situación de la economía global en los últimos años "no es una sorpresa para nadie" y había que tomar medidas. Así, para corregir los desequilibrios en el ahorro Estados Unidos se comprometió a aumentar su tasa de ahorro interno, mientras que China aceptó reducir su exceso de ahorro a través del aumento del consumo interior y la flexibilización del tipo de cambio. Por su parte, los países productores de petróleo deben intentar animar más sus economías y no simplemente reciclar sus ingresos y lanzarlos otra vez a los mercados financieros globales; en tanto que Europa y Japón tienen que seguir con una política de reformas estructurales para incrementar su capacidad de crecimiento. España: envejecimiento de la población En otro orden de cosas, Joaquín Almunia, subrayó que las rebajas fiscales anunciadas por el PSOE y el PP deberían tener en cuenta la repercusión que puede tener en las cuentas públicas el futuro envejecimiento de la población. Almunia afirmó que el problema del envejecimiento en España "se ha desplazado en el tiempo" con la llegada de la inmigración y reiteró que si la Unión Europea "no hace nada, el envejecimiento añadiría cuatro puntos del PIB al déficit público en 2050". Joaquín Almunia afirmó que estas promesas necesitan estar cuantificadas para conocer su repercusión y destacó que cualquier reforma fiscal debe ser realizada con responsabilidad en la disciplina presupuestaria, con un análisis del proceso de consolidación fiscal, sin menoscabo de la calidad de las finanzas públicas. También señaló que la economía española atraviesa un momento muy dinámico y añadió que "es capaz de afrontar los posibles cambios, y de crecer con las medidas necesarias para incrementar su productividad". Insistió en que la economía española continúa creciendo por encima de la media de la zona euro, una tendencia que, en su opinión, continuará en los próximos años. Asimismo, destacó el momento "extraordinariamente" dinámico del mercado laboral español, con un activo "muy grande" como el diálogo social, si bien apuntó como puntos negativos dentro de ese mercado la precariedad y la discriminación de la mujer. Inflación en Europa Almunia destacó que para la zona euro la previsión de inflación para 2008 es del 2,1%, y subrayó la importancia de que no haya efectos de segunda vuelta, circunstancia que hasta ahora no ha existido. Almunia señaló que el crecimiento en los últimos trimestres de la productividad en la zona euro se debe, según los analistas, al carácter cíclico, por lo que defendió "continuar llevando a cabo reformas estructurales, más allá del mercado de trabajo y apostando por la inversión en I+D+i". Sobre la posibilidad de que Francia no consiga un equilibrio en sus cuentas en 2010 como ha informado a la Comisión el presidente francés, Nicolas Sarkozy, Almunia afirmó que éste no es un problema de la Unión Europea, sino de Francia, "que tiene dificultades para crecer, para afrontar el envejecimiento y un récord en el gasto público", por lo que abogó por la necesidad de que Francia "se plantee su consolidación fiscal". Almunia también afirmó que el Tratado de Lisboa, que se firmará el próximo 13 de diciembre, "salva" la mayor parte del contenido del Tratado de la Unión Europea, y destacó que "le falta una parte de la música de ese Tratado, pero tiene su sustancia".