Tres meses después de dejar de operar, Air Comet, la aerolínea de Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la patronal española, y de su socio Gonzalo Pascual, presentó el martes el concurso voluntario de acreedores con una deuda próxima a los 160 millones. Según fuentes de la aerolínea, la compañía ha dejado pasar tres meses, amparada en la nueva Ley Concursal, para intentar llegar a acuerdos de pago con proveedores y acreedores, entre ellos, el HSH Nord Bank AG, el banco alemán que provocó su cierre al presentar una demanda ante la justicia británica por el impago de 17,2 millones derivado del alquiler de aviones, que ya ha retirado.