La Asociación Española de Banca (AEB) no descarta que algunas entidades puedan experimentar "serias dificultades" en un futuro "no lejano", a pesar de que el sector se está reestructurando mediante la racionalización de costes y su redimensionamiento, según su Informe Económico-Financiero elaborado a partir del análisis y las opiniones de expertos.
En este sentido, subraya que pese a la aprobación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) el pasado viernes por el Consejo de Ministros, destinado a apoyar a las entidades en caso de dificultades, el objetivo de las ayudas deben ser el de reforzar "el sistema en su conjunto" y no sólo reflotar "transitoriamente" algunas entidades concretas.

"Las medidas de apoyo deben limitarse a las entidades con viabilidad y supeditarse a un firme compromiso de reestructuración", señala el informe.

Asimismo, la AEB recuerda que el sistema financero se encuentra en el "epicentro de la crisis" y que, transcurridos dos años del inicio, sigue siendo objeto de profundos cambios e intervenciones por parte de las autoridades, llevando a los bancos centrales a adoptar medidas "no convencionales".

En este sentido, subraya que los gobiernos han movilizado un "importante volumen" de recursos para atajar los problemas de solvencia, reflotar entidades e impulsar el gasto, y que, a pesar de que el ámbito financiero la situación muestra una cierta estabilidad, los mercados siguen "bajo presión y distan de haber recuperdo la fluidez que sería deseable".

La asociación también señala que las medidas adoptadas han deteriorado "considerablente" las cuentas públicas, lo que plantea riesgos sobre la formación de expectativas inflacionistas, un eventual repunte de los tipos y un incremento de la presión fiscal.

Asimismo, subraya que las medidas plantean el riesgo de comprometer la estabilidad macroeconómica a plazo, ya que derivan en desequilibrios, en términos de liquidez y de déficit presupuestarios que obligan a plantearse las actuaciones necesarias para resituar dichos parámetros dentro de unos niveles sostenibles.

Por esta razón, las dos tareas que deben centrar la atención de las autoridades, según el informe, es asegurar un marco regulatorio capaz de garantizar el adecuado funcionamiento de los mercados en condiciones de libre competencia, y preparar el camino de los equilibrios básicos, en especial, en el ámbito presupuestario.