El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) ha afirmado hoy que "el final de la crisis está más cerca" y ha señalado que los mercados "parecen descartar" una crisis "sistémica" del sector financiero y centran su atención en la "desaceleración de la economía real". Así lo ha afirmado hoy el presidente de la AEB, Miguel Martín, en su intervención en el 'Encuentro Financiero 2008' del Foro de la Nueva Economía, en la que ha pedido al Gobierno que realice un "buen diagnóstico" de la situación económica y elabore "un buen programa" para combatir la desaceleración. Martín ha subrayado que la actual crisis no es sólo un problema del sector de la construcción, sino que afecta a la economía en su conjunto, por lo que es necesario atacarlo de forma coordinada.
Tras indicar que los bancos no han pedido al Ejecutivo medidas concretas, Martín ha asegurado que lo que la banca reclama es que se recupere la normalidad de los mercados financieros, no sólo para el sector, sino para toda la economía española, que está en una situación de desaceleración y tiene un problema de financiación del 10% del PIB. En este sentido, Martín ha recordado que el modelo bancario español ha demostrado que funciona y no se ha hundido gracias a que las entidades están bien capitalizadas y cuentan con elevados estándares de transparencia, al tiempo que gestionan sus riesgos de forma prudente y eficiente. Por otro lado, Martín ha asegurado que existen "signos positivos" de una mejora relativa en la normalización de los mercados y aseguró que "el final de la crisis está más cerca". En concreto, se ha referido a una "cierta apertura" del mercado de cédulas hipotecarias, cerrado desde noviembre de 2007 y a la reducción de algunos índices de crédito respecto a los máximos de marzo de 2008. Todo ello, gracias al "apoyo inequívoco y claro" de los bancos centrales, que han arbitrado las medidas necesarias para sostener a sus sistemas financieros, a la mayor transparencia de las entidades, que han reconocido sus pérdidas, y a las medidas de recapitalización de los bancos afectados. El presidente de la AEB ha indicado que, aunque durante unos meses las autoridades se centraron en analizar las causas de la crisis, ahora están dedicadas a resolverla. A su juicio, la prioridad a corto plazo es reducir la duración de la crisis y su intensidad, para que disminuya la incertidumbre y aumente la confianza en el sistema financiero. Para ello, ha indicado que las autoridades deben de facilitar la liquidez de los activos bancarios y el restablecimiento de los mercados, mientras que las entidades han de mejorar la transparencia, asumir las pérdidas y recapitalizarse. A medio plazo, Martín ha apostado por identificar y combatir las causas de la crisis para evitar la aparición de nuevos "fuegos". En este sentido, ha abogado por seguir las recomendaciones de los organismos internacionales y mejorar el funcionamiento de las autoridades supervisoras, reguladoras y financieras, aumentando su capacidad de anticipación y de reacción para mitigar y combatir los riesgos. Martín también abogó por mejorar los mecanismos de gestión de las crisis financieras, otorgando "mayor flexibilidad" a los bancos centrales en sus operaciones, entre otras medidas. Además, el presidente de la AEB considera que hay que fortalecer la supervisión del capital, la liquidez y la gestión del riesgo, aumentar la transparencia y mejorar las prácticas de valoración, revisar el funcionamiento de las agencias de 'rating' y mejorar sus calificaciones crediticias. Aunque considera que el futuro es "incierto", Martín ha aludido como escenario más probable a aquél en el que la incertidumbre disminuye, la liquidez mejora y revierte la fuerte corrección de los precios de los activos con buenos fundamentos. En este escenario, la confianza de los inversores mejora y éstos vuelven al mercado.