La compañía de ingeniería y renovables andaluza Abengoa ha presentado este martes sus cuentas anuales de 2018 con pérdidas por valor de 1.498 millones de euros frente a las ganancias de 4.278 millones que registró un año antes, según ha informado la firma a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). 

La compañía que dirige Gonzalo Urquijo apunta que estos 'números rojos' se deben al efecto de incluir la deuda New Money 2 y Old Money a valor de reembolso, parcialmente compensados por la venta de Atlantica Yield. El efecto será revertido al finalizar la reestructuración financiera y la deuda volverá a registrarse a valor razonable, apunta Abengoa en un comunicado.

Abengoa pierde 1.498 millones e identifica tres claves para garantizar su futuro

En 2018, la compañía generó un resultado bruto de explotación (ebitda) de 188 millones, el 48% más que un año antes, por la mayor rentabilidad en ciertos proyectos, la reducción de gastos generales y menor ajuste por gastos de asesores relacionados con el proceso de reestructuración financiera, que sumaron 28 millones frente a 52 de 2017.

Las ventas retrocedieron el 12% y sumaron 1.303 millones de euros, descenso que Abengoa atribuye a la finalización de algunos proyectos, así como al retraso en el inicio de proyectos contratados a finales de 2017 y principios de 2018.

Abengoa explica que continúa haciendo un esfuerzo importante para la reducción de gastos generales de forma socialmente responsable. En el año 2018 estos gastos se situaron en 77 millones de euros, una mejora significativa respecto de los 125 millones de euros en 2017.

4.207 millones en deuda a corto plazo

El endeudamiento financiero bruto asciende a 5.656 millones de euros, incluyendo 929 millones de euros que corresponden a deuda de sociedades clasificadas como mantenidas para la venta, y 320 millones de euros de financiación de proyectos. De los 4.407 millones de euros restantes de deuda financiera corporativa bruta, 200 millones de euros están registrados a largo plazo y 4.207 millones de euros a corto plazo, en aplicación de lo establecido en la normativa contable, debido al 'default' técnico incurrido al haber firmado el acuerdo Lock-up (Lock-up Agreement) con los acreedores financieros.

La compañía sevillana apunta que la normalización de la actividad tras el proceso de reestructuración financiera concluido en marzo de 2017, "ha sido más lenta de lo esperado" y, por tanto, para asegurar la viabilidad de Abengoa a corto y medio plazo y poder continuar con su actividad de forma competitiva y sostenible en el futuro, se hace necesario: "tener una plataforma estable que permita el acceso a los mercados de capital para financiar su circulante, acceder a nuevas líneas de avales para poder asegurar el crecimiento de su negocio de Ingeniería y Construcción y mantener una estructura financiera adecuada para el modelo de negocio que va a desarrollar a futuro".

Con el fin de alcanzar estos objetivos, la compañía ha estado trabajando en acciones adicionales, concretamente en un nuevo plan de viabilidad a 10 años, así como en un proceso de reestructuración financiera.

Durante el ejercicio 2018 la empresa ha alcanzado una contratación de 1.507 millones de euros, con adjudicación de nuevos proyectos en los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Chile, España, Reino Unido, México y Perú, entre otros. Teniendo en cuenta estas adjudicaciones, la cartera de ingeniería y construcción asciende a aproximadamente 1.775 millones de euros.