Wall Street opta por la cautela en la víspera del ‘Superjueves’, que combina elecciones en Reino Unido, reunión del BCE y la comparecencia del ex director del FBI ante el Congreso. Sin referencias macro de calado, el euro repite en niveles de 1,12 dólares; y el crudo corrige bajo los 50 dólares el barril de Brent.

Indefinición en Wall Street a la espera de la batería de eventos de la jornada del jueves, en la que mercados e inversores se enfrentan a las elecciones en Reino Unido, la reunión del Banco Central Europeo (BCE) y la comparecencia del ex director del FBI, James Comey, ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos.

Esta última es, para Daniel Pingarrón, de IG, la cita más importante: “Si acusa abiertamente Donald Trump de filtraciones o connivencias ilícitas, la moción de censura contra el Presidente podría estar más cerca, y previsiblemente, la renta variable americana podría ponerse nerviosa, como ya sucedió hace unas semanas”.

En lo que respecta a los comicios británicos, las encuestas apuntan a una victoria de los conservadores de Theresa May, sin embargo, los reñidos porcentajes llevan a los expertos a no descartar una sorpresa, sobre todo teniendo en cuenta el historial de los sondeos en el país, por lo que auguran volatilidad en Europa, que podría extenderse a Estados Unidos.

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Tampoco se esperan cambios en la política monetaria del BCE, pero las palabras de su presidente, Mario Draghi, en la rueda de prensa posterior serán analizadas con lupa en busca de cualquier mensaje que apunte a un endurecimiento en las mismas ante la mejora macro de la región y las presiones de Alemania.

Concretamente, desde Renta 4 apuntan a “algún cambio en el 'forward guidance' de tipos, para previsiblemente en la reunión de septiembre hablar de 'tapering' (reducción progresiva de los importes mensuales de deuda adquiridos a partir de enero de 2018). Consideramos que el menor riesgo político tras la victoria de Macron en Francia debería permitir a la autoridad monetaria centrarse en mejora de la actividad económica, que justifica un mensaje algo menos acomodaticio, aunque los tipos de intervención tardarán mucho en subir teniendo en cuenta que no se aprecia ninguna tensión inflacionista, a lo que se suma que no querrá equivocarse subiendo tipos antes de lo preciso (como ya ocurrió en 2011)”.

En este contexto, el euro se mantiene fuerte frente al dólar y se cruza en los 1,12. No así el petróleo, que vuelve a corregir con cierta fuerza, bajo los 50 dólares el barril de Brent, y los 49 el de West Texas; de nuevo, a vueltas con las preocupaciones por el exceso de producción en el mercado.

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