Como no podía ser de otra manera, a medida que mejoran las cifras económicas en Estados Unidos, lo hace en la misma proporción.


Las actas de la última reunión del Comité Federal del Mercado Abierto muestran que en este organismo comienza a haber diferencias de opinión. Se puede observar cómo alguno de sus miembros comienzan a manifestar claramente su incomodidad con el cambio de previsión en los tipos de interés que se produjo. En su opinión, los inversores podrían leer de forma errónea esa decisión.

De hecho, aunque la FED mantuvo la expresión “considerable time” en el comunicado, lo cierto es que algunos de los miembros afirmaron que el mercado podría pensar que la subida de los tipos iba a estar muy ligada a un calendario. De hecho, tras la publicación del comunicado, muchos expertos afirmaron que la autoridad monetaria no subiría los tipos al menos en los próximos seis meses.

Uno de los miembros que mantuvo esta posición Charles Plosser. En su opinión habría que sustituir esa referencia temporal por un lenguaje que especifique cuáles serán los indicadores que motivarán una subida de los tipos.

Además, afirmó que el comunicado no incluye un guiño a los mercados, ya que cree que si la FED sube los tipos antes de lo que esperan los mercados podría haber problemas en la economía y en los mercados financieros.

Por su parte, Fisher, cree que las actuales condiciones económicas justificarían una subida de los tipos más temprana de lo que anticipan las cifras y el forward guidance de la institución.

De hecho, la FED afirmó que los tipos seguirían muy bajos durante “un tiempo considerable” tras el fin del tapering, que será el mes que viene.

Las actas también muestran que en la próxima reunión la FED podría decir cuándo podría comenzar la subida de tipos, que están muy cerca de cero desde diciembre de 2008.

En el documento también se muestra que los miembros de la autoridad monetaria también comienzan a expresar su visión sobre el impacto que podría tener la apreciación del dólar en la economía.