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La misma Agencia Internacional de la Energía (AIE) considera que la situación debe resolverse en un plazo muy corto para evitar un nuevo impacto sobre la economía mundial.

El aumento del precio del petróleo durante los últimos días y el temor a una reducción prolongada del suministro han reactivado los temores a un repunte de la inflación, un encarecimiento del combustible y nuevas dificultades para la actividad económica global.

El Estrecho de Ormuz vuelve a convertirse en un punto crítico

Durante la última semana, la situación en la zona ha empeorado considerablemente. Irán lanzó ataques contra varios buques comerciales que navegaban por el Estrecho de Ormuz, entre ellos dos superpetroleros operados por la compañía nacional de petróleo de Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos.

Paralelamente, Estados Unidos respondió con una serie de ataques sobre territorio iraní y reactivó un bloqueo naval destinado a impedir que petroleros vinculados con Irán transporten crudo al mercado internacional.

Como consecuencia, el tráfico marítimo de petroleros, que había comenzado a recuperarse tras el memorando de entendimiento alcanzado semanas atrás entre Washington y Teherán, volvió a frenarse de forma abrupta.

Los datos del transporte marítimo muestran que el número diario de buques atravesando este paso estratégico ha descendido hasta niveles que no se registraban desde hacía cinco semanas.

La AIE pide una rápida reapertura

El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, lanzó un mensaje de urgencia sobre las consecuencias que podría tener un cierre prolongado del estrecho.

"Si el Estrecho de Ormuz sigue cerrado, podríamos volver a tener dificultades para las economías globales, incluidas las de la región, los países en desarrollo y Asia", advirtió.

Birol insistió además en que el margen de reacción es muy reducido. "No son meses, son semanas" las que existen para que el paso marítimo vuelva a estar "completamente abierto, incondicionalmente abierto", evitando así nuevas tensiones sobre el crecimiento económico internacional.

Las declaraciones reflejan la importancia estratégica de esta vía marítima, por la que transita una parte muy significativa del petróleo que consumen los mercados internacionales.

El petróleo ya refleja la incertidumbre

Los efectos del conflicto ya comienzan a trasladarse a las cotizaciones energéticas. Desde finales de la semana pasada, el precio internacional del petróleo acumula un incremento cercano al 13 %, impulsado por el temor a que la oferta disponible disminuya si el bloqueo persiste.

Además del mercado petrolero, también la renta variable y los mercados de deuda están incorporando escenarios de mayor incertidumbre, mientras numerosos analistas revisan sus previsiones económicas para los próximos meses.

Y es que, un encarecimiento sostenido del petróleo podría trasladarse rápidamente al precio de los carburantes, elevar los costes del transporte y aumentar la presión sobre la inflación, precisamente cuando muchas economías aún intentan consolidar la desaceleración del crecimiento de los precios.

La preocupación ya no se centra solo en el crudo

En estos momentos, uno de los principales motivos de preocupación es la escasez relativa en los mercados de combustibles refinados, donde la capacidad disponible resulta más limitada y cualquier interrupción logística puede generar importantes desequilibrios entre la oferta y la demanda.

Este escenario incrementa la sensibilidad de los precios ante cualquier incidente que afecte al transporte marítimo o a la producción en Oriente Medio.

La seguridad marítima complica el transporte

A la incertidumbre sobre el suministro se suma el riesgo que afrontan las compañías navieras.

El secretario general de la Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas, Arsenio Domínguez, considera que navegar actualmente por el Estrecho de Ormuz supone un nivel de riesgo demasiado elevado para numerosos armadores y operadores marítimos.

Esta percepción está llevando a muchas empresas a extremar la prudencia antes de enviar nuevos buques a la zona, lo que podría prolongar las interrupciones