La sobrecompra de Wall Street por un lado, el miedo a China y sobre todo la escalada bélica en Ucrania que no augura nada bueno, han puesto a las bolsas muy nerviosas.


¿De qué color es un oso blanco polar?

 Seguro que usted cree que esta es una pregunta como la que dice ¿de qué color es el caballo blanco de Santiago?

 Pues efectivamente tiene truco también, pero no es tan evidente. En realidad resulta que el pelo del oso polar es totalmente incoloro. Lo que nosotros vemos no es más que un efecto óptico producido por pequeñas burbujas de aire que están dentro de su pelaje y que le sirven como aislante contra el frío. Resulta que todas estas burbujas tienen la propiedad física de provocar una dispersión de absolutamente todas las longitudes de onda de una forma equivalente.

¡Complicado esto de los osos! ¿Y con los osos bursátiles? Porque esta semana parece que el oso bajista bursátil ha vuelto, aunque como pasa con los osos polares no es tan fácil saber bien sus características.

La sobrecompra de Wall Street por un lado, el miedo a China y sobre todo la escalada bélica en Ucrania que augura nada bueno, han puesto a las bolsas muy nerviosas.

La sobrecompra de EEUU es astronómica. Según el PER de Shiller, que para un servidor es el más fiable, solo en dos ocasiones se vieron múltiplos tan caros.  Se puede definir de manera muy sencilla como el Precio dividido por la media de beneficios de 10 años y ajustado por inflación.  Sólo dos veces desde 1870 ha estado más alto. Antes del crash de 1929 en que llegó a 32,6. Y antes de la burbuja .com del 2000 donde las absurdas valoraciones tecnológicas (como ahora, aunque no en tan gran escala) llevaron a este PER a 44,2. La semana pasada cuando tocó nuevos máximos el S&P 500 rondada el nivel de 26 veces.

Peor aún con el ratio Q.

Este ratio inventado por Tobin mide el valor de todo el mercado, dividido por el coste de reemplazo.


Teóricamente no tiene por tanto sentido invertir en algo con ratio Q por encima de 1, pues vale menos empezar de cero con la empresa.
 

Ahora mismo el ratio Q está claramente por encima de 1, y a los niveles más altos de la historia, si hacemos excepción de los disparates de la burbuja del 2000 debido a las tecnológicas. Ahí el ratio llegó a 1,64. 

 

 


 

Podemos tener claro que la tendencia es la tendencia, pero justificar estas alturas de Wall Street con fundamentales no es tarea fácil.

En cuanto a China parece que se está descubriendo un nuevo enredo. Los préstamos que han usado como colaterales ¡el cobre! Se habla de cifras enormes. El mercado mira con mucho temor cada default que presenta una compañía china.

En lo que respecta  al conflicto de Crimea,  el viernes fuertes ventas,  porque ningún operador a corto quería quedar comprado por si se enredaban más las cosas durante el fin de semana.

Hasta el inmutable, hasta ahora Wall Street, se ve afectado. Eso sí, como pueden ver en el gráfico de acompañamiento del futuro del S&P 500, sigue dentro de un canal alcista, sin mayor problema, y con la tendencia totalmente alcista. El primer soporte estaría en la media de 50 días que es la línea naranja. Como puede verse el oscilador estocástico anticipó bien la corrección saliendo con fuerza de la zona de fuerte sobrecompra que aún no se ha regularizado del todo